Fricción sí! Soda no!
Viernes 8 enero 2010Corría el año 1984 (para variar, glorioso año de creatividad oscura) cuando unos pendex con recursos al otro lado de los andes se hacían los bacanes escuchando cosas que el común de los mortales argentos no podían oír debido a las regulaciones de un gobierno totalitario que odiaba a los ingleses. Mientras tomaban whisky y leían a Lord Byron, Blake y Dylan Thomas y se pintaban las pestañas con el rimel de la mamá, unos imberbes Gustavo Cerati y Richard Coleman componían musiquilla que sonaba a sus más rotundas ideas de cómo el mund.







