Fricción sí! Soda no!

Fricción sí! Soda no!

Corría el año 1984 (para variar, glorioso año de creatividad oscura) cuando unos pendex con recursos al otro lado de los andes se hacían los bacanes escuchando cosas que el común de los mortales argentos no podían oír debido a las regulaciones de un gobierno totalitario que odiaba a los ingleses. Mientras tomaban whisky y leían a Lord Byron, Blake y Dylan Thomas y se pintaban las pestañas con el rimel de la mamá, unos imberbes Gustavo Cerati y Richard Coleman componían musiquilla que sonaba a sus más rotundas ideas de cómo el mund.

Krautrock: La conexión Hippie-Goth

Krautrock: La conexión Hippie-Goth

Aún recuerdo cuando los señores Michel Leroy (Thanatoloop, Un Festín Sagital), el nunca comprendido Niemand (Julián) con su Nacional Socialismo Gay-Místico-Chtuluísta y Richard 93, gestor de las desaparecidas Ananzephalia comentaban en el ya añejo foro de Concilio Gótico sobre el -para ese minuto- absolutamente desconocido Neofolk y de sus orígenes Krautrock. Sólo unos pocos leíamos con cierta sed de conocimientos lo que estas peculiares personalidades comentaban sobre una música que a muchos nos pareció lejana y hasta como una sue.

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